Queremos ciudades para la vida que sean expresión del desarrollo
sostenible y que ofrezcan una adecuada calidad de vida a sus
habitantes, mediante oportunidades equitativas para una vida sana,
segura, productiva y solidaria, en armonía con la naturaleza y el
entorno rural, las tradiciones culturales y los valores
espirituales, adecuándose a la diversidad del país.